|
CUERPO Y MENTE
Cuerpo y mente, tienen que estar preparados para aprender y aplicar cada conocimiento de lo que se va a realizar. La tarea primordial es pensar en lo que se quiere hacer, luego que decisión tomar y finalmente concentrarse en el objetivo que se desea alcanzar. Los objetivos se obtienen entrenando la manera de pensar y se mejora progresivamente aprendiendo a ser selectivos. Estas facultades van mejorando en la medida que nos demos tiempo, para aprender a dar satisfacción a las necesidades que se vayan creando en nuestro juego. Se las debe complementar con el programa de Psico Hipno Golf (PHG) que permite jugar en condiciones óptimas de concentración y relajación, complementada con reflejos condicionados. La metodología permite mejorar el handicap y en los profesionales superar con mayor facilidad el corte clasificatorio. El pensamiento es una de las más exquisitas manifestaciones del intelecto. En él están contenidas las vivencias, recuerdos, emociones, sentimientos, alegrías y miedos. Acudimos en su ayuda para llevar a cabo nuestras decisiones. Para hacerlo acudimos a los componentes de nuestra riqueza cultural y emocional. Los pensamientos del golfista deben ser selectivos. Hay que aprender a pensar para dominar la técnica y alcanzar la excelencia. ¿Por que? Porque el pensamiento es movimiento, y cambiar el pensamiento es cambiar el movimiento. Como dijo el profesor Marcelo Lerner, eminente profesor de Psiquiatría Argentino. "La actividad psíquica no asienta exclusivamente en el cerebro, sino que tiene su correlato en toda nuestra economía. Un equilibrista que avanza sobre la cuerda, piensa que se puede caer o que se cae, sin temer empero ese resultado. Junto con la idea de caída presente o futura se producen las modificaciones sensoriales que lo lleva a un mínimo equilibrio. Pero si agrega el temor, se agrega un refuerzo de inseguridad que lo sacará del mínimo equilibrio y caerá". De los sentidos ( vista, oído, tacto, olfato y gusto) parten los estímulos que facilitarán el armado de los movimientos. Expertos profesionales, miran un objetivo e imaginan trayectorias para compaginar mentalmente el tiro que deben realizar. Las imágenes en movimiento así obtenidas, son procesadas para armar los pensamientos que serán utilizados para el tiro ganador La focalización de la atención, en momentos de tranquilidad y confianza permite el juego fácil y espontáneo. Sin percibirlo comenzamos a jugar sin pensar y con una sensación de complacencia, obtenemos resultados que no podemos explicar. Es como si un parte de nuestro cuerpo, se hubiera independizado y juega mejor de lo que lo hacemos habitualmente. Es el potencial oculto, la magia de la afluencia que ha hecho su aparición. Cuando queremos hacer un movimiento, primero lo armamos mentalmente y una vez que está listo, damos la orden de ejecutarlo para que el cuerpo lo lleve a cabo. Dicho esto es fácil comprender, que la primera etapa del movimiento es el pensamiento. Cuando se va a tirar un tiro que se domina, damos la orden ya memorizada y automatizada. Pero si aparece un pensamiento basura, la ejecución se verá interferida y alterará el tiro que sé esta por realizar. Si a ello se le agrega el miedo, no habrá recuperación hasta que se estabilicen estas alteraciones.
|
|