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José Buezas profesional de la APG


Siempre me pregunté, por que después de un largo periodo sin jugar o practicar, el primer día resulta exitoso. La explicación que mas me satisface es la siguiente: Ese día llegamos a la cancha sin expectativas de buen juego, por lo cual estamos en condiciones de perdonarnos hasta el mas grosero de los errores. Ese día jugamos sin ideas o pensamientos distorsivos tales como:  Ayer practique 9 horas, mas vale que me salga un buen score… ; No me tengo que descuidar, porque si lo hago la tiro siempre a la derecha…; No se que hacer, practico hasta que me sangran las manos, y no veo ningún resultado…; Tengo que encontrar la solución, y ahí es cuando las dudas aparecen, el rendimiento cae, y nos abruman la frustración, el enojo, la ansiedad, seguidos por aburrimiento, desgano y desconcentración. Pero no nos damos por vencidos y ponemos el doble de esfuerzo, sin darnos cuenta de que estamos agravando la situación. Luego de todo esto, el swing sufre deformaciones, que tratamos de arreglar con parches. Los parches son esos pensamientos tales como: déjale la cabeza, pasa las caderas, cruza las manos, diviértete, concéntrate, no te enojes, no te pongas nervioso,, Buscamos ese pensamiento clave que nos salve el pellejo, sin darnos cuenta de que la verdadera respuesta esta en librarnos de todo pensamiento y dejar que el swing fluya automáticamente, sin preocupaciones que traben la coordinación y la delicada conexión mente-cuerpo.